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Bienvenido a Mirador de Medios, plataforma de análisis de medios de comunicación chilenos.
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Estudio de @ConectaMedia revela que el Rechazo ha tenido más cobertura en medios que el Apruebo de cara al plebiscito del 25 de octubre.
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El editorial de hoy de LT es una acción poco habitual en los medios chilenos (especialmente en los masivos). Pero nos quedan dudas sobre qué es lo que está de verdad diciendo el medio a sus lectores.
Revisa la última columna de Mirador de Medios.
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Muchas gracias a todas y a todos por la recepción que hemos tenido. Nos motiva para entregar un segundo informe y seguir analizando el periodismo chileno y su futuro. A quienes no lo han hecho, les invitamos a conocer nuestro sitio.
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Luego de décadas trabajando en matinales de TV, Carolina Román escribe para Mirador de Medios. Revisa su columna "Los matinales: ¿Y dónde quedó la gente?".
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"Aunque parecía que los medios se abrieron a recoger la voces que emergieron desde el 18/O, la realidad que nos muestran los números es que la élite cuestionada, en vez de retraerse del espacio público, trabajó para coparlo". Columna de @gabibade.
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Objetivo

Mirador de Medios

A qué aspiramos

En este escenario vertiginoso, Mirador de Medios quiere aportar una mirada crítica que dé cuenta de los distintos aspectos de las coberturas de medios tradicionales y no tradicionales sobre las problemáticas sociales más relevantes de los últimos años en Chile. Y mostrar, mediante análisis cuantitativos y cualitativos, la manera en que se construyen los contenidos que producen los distintos medios.

Vemos que se ha instalado una visión hegemónica de la realidad en la que se reproducen las ideas de solo un sector de la sociedad: las élites. Esto redunda en una falta de diversidad en las voces, géneros, geografías, grupos socioeconómicos, religiones, orígenes étnicos, estilos de vida, etc, y en suponer que Chile responde todavía solo a una forma de hacer las cosas. Numerosos estudios muestran año a año cómo la ciudadanía ha cambiado profundamente en las últimas décadas. Y cómo, por ejemplo, discusiones tan complejas y prohibidas en su momento como el aborto, hoy encuentran un espacio de apoyo en la sociedad que antes era simplemente impensado. En este tiempo hemos visto, además, grandes acontecimientos como la histórica caída de la Iglesia Católica, la llegada masiva de migrantes y quién sabe qué otros fenómenos que están ahí, agazapados, esperando ser reconocidos. Esperando ser visibilizados por periodistas que difícilmente pueden dejar sus escritorios, porque recursos como el tiempo y el dinero se han vuelto especialmente escasos para ellos. Adicionalmente, muchos se han acostumbrado a tener un entorno de fuentes vinculadas siempre al mismo círculo de privilegios.

Esta falta de diversidad y equilibrio en el tratamiento de voces y orígenes en sí mismo perpetúa un modelo e impide ir a buscar y mostrar todos los aspectos de la información y su valor para el desarrollo de un país.

¿Qué ha pasado? La ciudadanía se ha rebelado en sucesivas manifestaciones. Primero fueron los estudiantes de 2006 y 2011, luego fueron las mujeres desde 2018 en adelante, y en 2019, la sociedad en su conjunto pujando porque el sistema político y económico –cuyos abusos quedaron a la vista en numerosas ocasiones– se actualicen y reconozcan los derechos sociales que ciudadanos y ciudadanas demandan. Así quedamos frente a una crisis social de fuerza prácticamente inédita en Chile, que golpeó fuertemente a todas las instituciones. Los medios no fueron la excepción; algunos equipos periodísticos en su trabajo en las calles sintieron intensamente este cuestionamiento durante las jornadas de protesta post 18 de octubre de 2019. De manera más reciente, además, se sumó el Covid19, que incorporó una interesante paradoja: junto con agudizar la crisis económica de muchos medios, al mismo tiempo les entregó un lugar de enorme relevancia. 

La realidad se ha mostrado dinámica como nunca y todo parece cambiar aceleradamente. Son muchos los frentes, pocos los recursos, pero pese a la magnitud de lo que nos está pasando, las miradas son más bien recurrentes. Son contados los espacios en Chile que logran transgredir la estructura hegemónica. Escuelas de periodismo, comunicadores independientes, fundaciones y un puñado de observatorios ya existentes intentan entregar luces sobre lo que está sucediendo, pero no es claro que los medios estén atentos a sus consideraciones.

 

Qué buscamos

En Mirador de Medios aspiramos a convertirnos en un necesario espacio de análisis y discusión de esta industria con el objetivo de promover algunas transformaciones. Nuestra ambición en el largo plazo es que las noticias que vemos, leemos y escuchamos a diario y por distintos medios, reflejen el país al que pertenecemos. Con toda la riqueza que una mayor diversidad puede aportar al debate y al desarrollo mismo, pues hacerse cargo de nuestras diferencias a tiempo podría hacer la diferencia como país. Que no volvamos a escuchar algo como “no lo vimos venir”.

Un nuevo Chile

Sabemos que Chile vive días de transformación. Con el debate sobre una nueva Constitución, el derecho a la información, a la verdad, a fiscalizar a nuestras autoridades, a auscultar lo que se hace con los recursos públicos, entre muchos otros vinculados al ejercicio del periodismo, son temas en los que queremos incidir. Pero no solo desde la opinión. Queremos aportar datos, análisis, evidencia y rigor.

La gran oportunidad

Son muchos quienes al interior de los medios y de las escuelas de periodismo se quejan por lo que consideran el peor momento para el oficio. En Mirador de Medios creemos todo lo contrario: la coyuntura que se ofrece en estos años en el mundo, y en particular en Chile, es la gran oportunidad para sacudir de viejos vicios y refrescar el quehacer de una profesión que difícilmente se hará prescindible. Porque investigar y narrar buenas historias, o meter la nariz en el poder con las herramientas que nos da la profesión, es algo que nunca vamos a querer dejar de hacer como periodistas, y de necesitar, como personas y ciudadanos.